VANS TOUR
Sala Live, Madrid, Madrid, 6-Abril-2008

 
 
U.S. BOMBS + DEADLINE + THE CREEPSHOW + RADIO DEAD ONES + DARKBUSTER
 
 

DARKBUSTER

Les tocó la difícil tarea de abrir el show y debo decir que lo hicieron realmente bien, pese a tenerlo todo en su contra. A pesar de las muchas ganas que le pusieron sobre el escenario, no consiguieron que la docena de personas que en ese momento presenciaban el show, les siguiesen el rollo. Por si fuera poco su cantante, tuvo que ser hospitalizado en Francia días atrás, dando como consecuencia qué los miembros del grupo habitualmente encargados de los coros tuvieron que hacer de vocalistas. He de decir que salieron más que airosos y que la voz de la chica dota de mayor fuerza y originalidad a los temas. Canciones como “We are darkbuster” ó “Skinhead” cargadas de buenas melodías y de un sonido de bajo lleno de fuerza y guitarras cañeras demostraron la solidez de su propuesta.

Algunas de sus temas están dotadas de un sentido del humor tal, que al escucharlos no puedes evitar que té entre la risa floja como nos ocurrió con “Grandma is a nazi”. ¡Una de las canciones más divertidas que he oído en mi vida! Eché en falta que tocaran la que sin duda, para mí, es su mejor canción “Rudy”. En la onda del mejor reggae y ska, esta canción es tan tremendamente fiestera que desde el primer acorde tus pies cobran vida propia. Temas como “Stand and deliver”'compuesta en honor de las tropas que arriesgan la vida por su país, sirvieron para demostrarnos que pese a lo que pueda parecer al presenciar un directo como el suyo no todo es diversión y juego. Lástima que no tocaran un poco más tarde cuando la sala estuviese algo más llena y los asistentes hubiesen bebido un par de cervezas, seguro que entonces se hubiese liado como estos chicos merecían porque su actuación fue como mínimo de notable.

RADIO DEAD ONES

A continuación les llegó el turno a Radio Dead Ones, con su punk rock obrero listo para conquistar el mundo. Era el único grupo del que no había escuchado absolutamente nada y debo decir que me llevé una grata sorpresa. Estos punkis gamberretes me enamoraron por completo.

Son un autentico show sobre el escenario su cantante, con una estética perro flautín (candado atado al cuello incluido) y ‘birra' en mano no paró de pegar brincos, tirarse, retorcerse y dar volteretas por el suelo.

La voz cascada por el whisky y el tabaco en la onda de Joe Strummer ó Mike Ness es sencillamente adictiva, sí a eso unimos la caña que el resto de los miembros imprimían a sus instrumentos no es de extrañar que en sus giras consigan nuevos adeptos a su música.

THE CREEPSHOW

Y llego el momento de confraternizar con zombies, vampiros y demás seres no muertos con los canadienses. El carisma de su vocalista Sarah Sin, dotada de una potente y sensual voz acompañada por los coros de Sick Boy (contrabajo) y el reverendo Mcgginty (teclados) generan un resultado mágico que te atrapa por completo.

El teclado ayuda a generar una atmósfera terrorífica y de misterio que se adecua perfectamente a la temática y la puesta en escena de este grupo.

En actuaciones como las de esa noche son de las pocas veces en las que puedes ver a una rockabilly rubio platino bailando como loca cogida de una ‘sharp'. Poco a poco fueron cayendo esas joyas que forman su álbum de debut “Set Your Soul”, canciones como “The garden”, “The sermón” a la que dieron paso tras poner la voz en off que aparece en el disco “Zombies ate her brain”o la rápida “Psycobilly ball and Cain” sonaron increíblemente bien.

Su puesta en escena es inmejorable y su conexión con el público fue increíble, Sarah Sin consiguió que la sala estallase en un gran grito al animarnos a corear con ella los estribillos de “We are the creatures of the night” y “Shake”. Por ultimo decir que “Candy kiss” y “The garden “en directo son unas de las canciones más sensuales y mágicas que he escuchado en toda mi vida.

DEADLINE

Y llego el momento de bailar con el punk rock fiestero de Deadline. ¡Suenan mil veces mejor en directo que en el disco! Desde que les vi en concierto no puedo parar de escuchar su disco y rememorar la increíble actuación que se marcaron. La dulce voz de Liz contrasta con su actitud sobre el escenario, un autentico torbellino; no paró de animar al publico acercándonos el micrófono consiguiendo que todos los presentes nos liásemos a cantar los estribillos a voz en grito.

Una a una fueron cayendo pelotazos de la talla de “Sick and tired”, “Alive or dead” o “Find another day”. Todas sonaron de lujo pero sus momentos estelares fueron cuando tocaron “Wicked days”, “Thief “y “Nothing changes”increíblemente compuestas e interpretadas.

U.S. BOMBS

Y por fin llegaron los más grandes, dejándonos claro que ser cabezas de cartel lo tienen más que merecido. Con su actuación nos demostraron porque son una de las bandas más míticas del punk rock. A pesar de que por problemas personales del cantante tuvieron que sustituirlo por el vocalista de los Hearthaches decir que su actuación no perdió ni un ápice de frescura ni de fuerza. Al contrario sonó tan compenetrado con el resto del grupo que parecía que llevaba toda la vida con ellos. Personalmente su voz me gusta bastante más que la del cantante original.

Sus riffs de guitarra típicos del punk de la vieja escuela, en la onda de grupos como sus admirados Sex Pistols, sus increíbles melodías y la caña que imprimieron en su directo consiguieron que todos los asistentes no parásemos de bailar y cantar, terminando exhaustos afónicos y sudorosos. Abrieron con “Tora Tora”. A partir de ese momento no hubo lugar para el descanso, uno a uno fueron desplegando un set list insuperable con temazos de la talla de “US hate” ó “Yer country”. Con “We are the problem” (uno de sus grandes clásicos que da nombre al que para mí es su mejor álbum) la actuación llegó a su punto álgido consiguiendo que el ritmo y la intensidad ya no descendiesen en todo el concierto; “Revolution weekend” sonó de muerte.

Con los bises para los que eligieron “Ballad of the sid”, “US bombs “y “Jacks” aquello se convirtió en una especie de orgía musical. Gente que no se conocía de nada agarrándose y brincando como locos, cuerpos y crestas superpuestos unos encima de otros y una avalancha de gente saltando desde el escenario.

Directos como los de aquella noche, nos hacen pensar que por mucho que se empeñen en decir que el punk ya no existe, que lo que ahora se ha impuesto es una simple moda, para que los niños bien se sientan cool. Los que asisten a shows como los de esa noche, porque lo sienten de verdad, pueden decir con orgullo y bien alto que ¡el punk nunca estará muerto!

Texto y fotos: Cristina “Jazzcrispi” Jimeno

Puntuación Darkbuster: 80/100

Puntuación Radio Dead Ones: 80/100

Puntuación The Creeepshow: 85/100

Puntuación Deadline: 85/100

Puntuación US Bombs: 90/100

 
     
 
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