SKIZOO + DESPUES DE TODO
Centro Cívico Delicias, Zaragoza, 11-Octubre-2007

 
     
 

Introducción

Cinco meses después de presentar su disco Incerteza en Zaragoza, Skizoo volvió a pasear su contundente directo por la ciudad del Ebro. Esta vez el escenario fue uno de los centros cívicos de barrio de la ciudad y estuvieron teloneados por la banda zaragozana Despues De Todo.

El show comenzaba a las diez de la noche, hora en que también empezó a subir la temperatura, tanto entre los ánimos de los asistentes como, al igual cabe comentarlo, literalmente, cuando Despues De Todo entonaron sus primeros acordes. Me hubiera encantado estar allí al inicio como un clavo, pero ya sabe, usar el transporte público en plenas fiestas es lo que tiene... Bueno, aunque más arriesgado es usar un medio de locomoción propio.

DESPUES DE TODO

Despues De Todo nace allá por el año 2000. Sus composiciones han ido evolucionando a lo largo de estos siete años hacia un metal algo más contundente que el sonido que ofrecían en sus primeros temas, convirtiéndose en una de las bandas más reconocidas del metal aragonés. Echando cuentas a lo que ha dado de sí esta larga trayectoria, musicalmente hablando podemos encontrar una maqueta y dos discos (el primero, “Oídos Sordos”, salió allá por 2005) junto a más de un centenar de conciertos, más bien próximos a la segunda centena.

De esta forma DDT presentaban en casa su nuevo álbum “Ni Un Minuto Más” sobre el escenario montado para tal efecto en el Centro Cívico Delicias. No obstante, y pese a dar un mayor protagonismo a los temas de su nuevo álbum, como es lógico, hicieron un repaso por lo que supone su aportación al bagaje musical metalero aragonés.

La voz de Pedro, las guitarras de Iván y Sánchez, el bajo de Monte y la batería de Rubén confluyeron durante hora y pico de actuación creando sonidos que se materializaban en temas como “Justicia” (uno de los más aclamados), “Un minuto más” (que da título a su segundo disco de estudio) ó “Un futuro mejor”.

No había presenciado un directo de Despues De Todo, pero lo cierto es que me dejaron muy buen sabor de boca. Fue un estupendo previo al concierto de Skizoo que no desmereció en absoluto a la banda madrileña. Nos encontramos con una propuesta de rock potente, en algunos casos con un toque rapero, con melodías y letras que calaban entre el público, y se enganchaban en nuestras mentes. El hecho de que estos chicos ya tengan rodaje en lo que a bolos se refiere se notó en el escenario, ofreciendo un directo a la altura de las circunstancias.

SKIZOO

Tras un breve descanso, durante el cual nos tomamos un respiro y cogimos fuerzas para afrontar la segunda parte y plato fuerte del show, hicieron su aparición Morti y compañía.

Fue su “Elixir” el tema encargado de destapar el frasco de la esencia Skizoo. Uno tras otro, las diferentes canciones fueron sucediéndose a lo largo de la hora y pico tocando temas de los dos discos (del primero homónimo, y del que vio la luz este 2007, “Incerteza”) que hasta ahora la banda tiene en el mercado. De esta manera, fueron alternando canciones como “Esta locura”, “Arriésgate”, “No me dejes solo”, “Cuando no estás”, “Tu peor pesadilla”, “Incerteza”, “Qué vamos a hacer”, o ya casi al final “Habrá que olvidar” ó “Dame aire”.

En los escenarios que pisan nunca falta “Algún día” ni su consiguiente dedicatoria al malogrado productor Big Simon; y aquí no hubo excepción.

Por otra parte, y dado que el concierto que daba Skizoo coincidía justo entre las dos fechas de Héroes Del Silencio en Zaragoza, fuimos unos cuantos los que primero pensamos que quizá Enrique Bunbury se pasaría a ver y/o acompañar a su colega. Luego ya, nos dejamos llevar por el sueño de la estelar aparición de Bunbury para acompañar a Morti cuando sonaron los primeros acordes de “No todo está perdido”. Pero no fue así. De la misma forma y casi al hilo de ese razonamiento también pensamos que, al menos, sí tocarían la versión de “Entre dos tierras”, pero, tal y como reza el dicho, “nuestro gozo en un pozo”: 0-2.

Lo que no faltó fue el momento “cachirulo” (para los no entendidos o versados en el tema, el pañuelo rojo y negro que se acostumbra a llevar durante las fiestas del Pilar en Zaragoza), cuando Morti se hizo con uno de ellos y colocó al instante en su pie de micro, haciendo compañía a sus inseparables moscas.

Por último, cerraron el concierto con “Renuncia al sol”, todo un himno ya entre sus adictos.

El sonido no fue demasiado bueno, aunque también hay que tener en cuenta las posibilidades y dimensiones del Centro Cívico Delicias que, por otra parte, creaba un ambiente quizá algo más íntimo, aunque no por ello menos espectacular. Un punto negativo a destacar y que todos sufrimos sin excepción alguna: el calor que hacía allí dentro. Suerte que además de la sala donde tocaron, el centro cuenta con un amplio vestíbulo que muchos vieron como una salvación para escapar momentáneamente de aquel infierno físico. Volviendo a la valoración de la banda, la composición del concierto en sí no varió demasiado en lo que recuerdo de su anterior paso por Zaragoza en mayo, en lo que a temas o interacción con el público se refiere. No obstante, saben cómo hacer que cada concierto sea único y se disfrute como si fuera la primera vez independientemente de las veces que se les haya visto en acción sobre los escenarios. Personalmente, no pienso perder la ocasión de volver a verlos en directo en cuanto pueda. Por otra parte, una buena puesta en escena por parte de sus componentes con Morti a la cabeza que, como siempre, se mostró impactante, vistoso, gesticulando, creando y regalando una escenificación de las emociones implícitas en las letras, audaz y mordaz con comentarios sobre la sociedad. Tal y como decimos por aquí, “no paró quieto” en un escenario vestido por la decadente y a la vez sugerente escalera de la portada de su disco. Junto a él, Antonio Bernardini y Jorge Escobedo imprimiendo a través de sus cuerdas la fuerza y carácter de la banda, Dani Pérez dándole la potencia de la batería al directo y el sonido imprescindible del bajo de Edu. Y, por supuesto, al otro lado, un público entregado que coreó todos y cada uno de sus temas, quedando satisfecho con el conjunto del show que presenciamos.

Puntuación Después De Todo: 80/100

Puntuación Skizoo: 90/100

Texto y fotos: Cristina Hombrados

 
     
 
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