KISS KILLER
Stones Rock Bar, Madrid, 21-Noviembre-2007

 
     
 

El concierto que presencié anoche me demostró que el hardrock no es un estilo anclado en el pasado sino que las nuevas generaciones vienen dándole fuerte y que cuando las viejas glorias que tanto nos están haciendo disfrutar durante décadas desaparezcan aun podremos seguir disfrutando de este estilo.

Kiss Killer es una formación joven pero llena de energía, fuerza y sentimiento.

La vocalista se encargó de ponerlo al rojo vivo todo desde el principio. Es un auténtico torbellino sobre el escenario y tiene un torrente de voz impresionante; sí a ello añadimos que el resto de los componentes del grupo tienen una técnica realmente buena se produce un cóctel explosivo.

El bajista (Javier) y el guitarrista (Fernando) tocan de muerte, pero están tan concentrados que les hace ser excesivamente rígidos sobre el escenario, sí se movieran un poco más ya sería perfecto porque conseguirían trasmitir esas emociones y sentimientos que les produce la música que se nos ofrece.

El batería (Víctor) pese a ser el que menos tiempo lleva en el mundo de la música lo hace bastante bien, pese a cometer algún que otro error durante la actuación pasó la prueba más que de sobra; llegando a un punto casi al final de la actuación interpretó un solo magistralmente que dejó a todos los presentes de piedra con la boca abierta y los ojos en blanco.

Decir que en general suenan bastante compenetrados como un todo sin desentonar ni desafinar prácticamente en ningún momento.

Prácticamente todos sus temas de esa noche fueron versiones pero maravillosamente adaptadas, las canciones de cosecha propia no desentonaron en su repertorio.

Comenzaron su descarga con una de mis canciones favoritas de los Scorpions “Rock you like a hurricane”; a continuación le llegó el turno a “Born to be wild” y “Lift you up” para enlazar con el primer tema de la noche de cosecha propia: “Breaking the night”.

La balada “Remember” tiene un comienzo instrumental a lo “Nothing else matters” (Metallica) que pone los pelos de punta por lo magistralmente que está interpretada, si a eso unimos la increíble voz de Irene tan rica en matices el resultado es inmejorable.

Momento especialmente emotivo fue cuando se quedaron solos en el escenario Irene y Adrián (guitarrista) para interpretar en acústico una balada de Queen: “The show must go on”, sonó tan bien que si Freddy Mercury pudiera levantarse de su tumba lloraría de la emoción.

Con gran acierto para que tras este momento de tranquilidad estallara de nuevo la fiesta interpretaron “We're not gonna take it” de los Twisted Sister.

Para los bises escogieron un setlist inmejorable, arrancaron con “Litros de alcohol” (Ramoncín) que convirtió el local en una fiesta, al que le siguió un no menos importante “Smoking in the water” (Deep Purple) momento en el que a la vocalista le falló por unos segundos debido a la tremenda tralla a la que había sometió su voz durante toda la noche.

Para terminar “All we are” de Warlock, donde los presentes acompañamos a la banda coreando el estribillo y algún que otro espontáneo ondeando sus melenas al compás de la música.

En definitiva terminado el concierto Kiss Killer adquirió para mi un nuevo significado diferente al que ellos dan (no sólo en honor al nombre de un chupito fuerte e intenso, como su música, del desaparecido Little Rock Bar de Vallecas y a su admiración por el mítico grupo Kiss) sino porque una vez que te besan con su música te atrapan por completo y crean adicción de tal manera que estas deseando que su próxima actuación sea lo antes posible.

Puntuación: 70/100

Texto y fotos: Cristina "Jazzcrispi" Jimeno

 
     
 
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