ESCLAVITUD + NADIEN
Teatro Lounge Bar, Puerto De La Cruz, Tenerife, 01-Diciembre-2007

 
     
 

Introducción

Esta vez, para variar, el evento no fue en la sala Box, sino en el Teatro Lounge Bar del Puerto de la Cruz, al cual no tengo en muy buena estima (es lo que pasa cuando te cancelan un concierto el día antes sin ninguna explicación).

Acudí a esta cita con el FindeRock, festival de dos días en los que participaron: el viernes 30: Asalto, Histeria Colectiva y Corsarios del Rock y el sábado 1: Nadien y Esclavitud.

En esta crónica tan solo se hará mención al segundo día, pues no pude acudir al primero.

Tras hacernos un buen par de kilómetros hasta llegar al Puerto de la Cruz, nos dispusimos a buscar el local. Hacía años que no acudía a un concierto en esta ciudad. Desde que cerró la sala FM, donde se realizaban eventos todas las semanas, la isla se quedó con un déficit importante de salas y por lo que veo, va a seguir siendo así puesto que la actitud del Teatro Lounge Bar no me parece muy dada a la promoción y realización de eventos de música alternativa.

Una vez dentro vemos como va llegando bastante gente. Esa noche coincidían dos de los grupos míticos de Tenerife, con amplias carreras y años de experiencia: Nadien y Esclavitud. Gracias a esta experiencia y a su gran calidad cuentan con un público fiel y numeroso, entre los que me incluyo.

NADIEN

Los encargados de abrir la noche fueron Nadien. Nada más subirse al escenario ya la estaban armando, y es que su cantante es un showman que tiene una vitalidad imparable. Hacen continuas bromas entre canción y canción que nos hacen sentir el buen rollo que hay en el grupo.

Nos ofrecieron más de una hora repertorio, tiempo en que involucraron al público haciéndoles corear y llevar el ritmo de los temas. Muchos de ellos ya conocían las letras por lo que había un grupito de gente fija en primera fila esperando que rulase el micro.

También cayó alguna versión para animar la noche, como el “Electric eyes” de los Judas donde el público enloqueció, y un temita de los AC/DC. Me llamaba mucho la atención un chico que tenía una camiseta donde se leía en la parte frontal “Quiero ver a los AC/DC, y de teloneros…” y en la parte trasera “Nadien y Esclavitud”. Creo que nada mejor que esto refleja el cariño que le tiene el público tinerfeño a estos grupos.

Durante más de una hora este grupo nos deleitó con puro hard rock, algunas baladas y mucha calidad. Sacaron sus mejores armas para agradar al público y metérselo en el bolsillo, y lo consiguieron totalmente, verlos en directo deja muy buen sabor de boca.

ESCLAVITUD

Tras el show de Nadien le tocaba el turno a Esclavitud, otros veteranos de la escena tinerfeña que además han sacado disco hace muy poquito y conseguido hechos, a priori, inalcanzables para un grupo heavy metal en Tenerife, como ser los protagonistas de las fiestas del cristo por una noche, disfrutando del mejor escenario del que se puede disponer en la isla.

Tocaron muchos de sus temas conocidos: “Líderes y dioses”, “Involución”, “Tu frialdad”, un temita instrumental que nunca había escuchado y que como no, nos dejó con la boca abierta, y su famoso popurrí donde el público estalló y coreó los temas.

Esclavitud en directo logran cautivar al público, es imposible que uno se quede estático mientras están actuando. Por un lado está la calidad, uno los ve y piensa, ¿qué hace esta gente aun en Tenerife?

La voz de Adrian es perfecta y por favor, que alguien me diga qué hay que hacer para dar tanta leña como Ramón al bajo, tiene una técnica fabulosa y una velocidad que muchas quisiéramos. Y por otro lado está su dinamismo, no paran en el escenario, moviéndose, animando al público… en fin, qué decir de esta gente, que son la bomba y sus conciertos son una cita ineludible.

De bises se tocaron tres ó cuatro temitas más, incluida una versión de Iron Maiden y dos de los temas más coreados por la gente, “Orgullo y libertad” y “Esclavitud”. Si no recuerdo mal, dieron más de dos horas de concierto, que se me pasaron volando.

Puntuación Nadien: 90/100

Puntuación Esclavitud: 97/100

Texto y fotos: Montse “Nexus Polaris” González

 
     
 
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