ENSUFERUM + EVERFROST
Sala Apolo, Barcelona, Barcelona, 25-Enero-2008

 
     
 

Introducción

Esta segunda visita a Barcelona de los fineses ENSIFERUM nada tenía que ver con la primera que dieron en el año 2005 y es que, nunca fueron un grupo pionero, pero sí uno de los percusores de una nueva moda y ahora, con una merecida fama y reconocimiento, han logrado acercar a más del doble de personas que asistió a su primer concierto en la ciudad condal.

EVERFROST

Los locales fueron los encargados de abrir esta velada de carácter vikingo, una actuación un poco polémica ya que, desde el primer momento, gran parte del público no dejó de abuchearles y gritar el nombre del grupo "rival", Northland, formado por ex miembros de la banda. También podíamos ver a muchas personas con camisetas de dicho grupo. A parte de los abucheos y la poca simpatía que demostraba la gente congregada aquella noche en la sala Apolo, no fue una actuación demasiado destacable. El grupo salió al escenario con nuevo cantante, ya que poco días antes del concierto salió el vocalista que tenían hasta entonces, y no es que se pueda destacar ni su voz ni su actuación, igual que el resto de músicos.

No supieron ganarse a su público, a mí parecer, ni si quiera a los que no los conocían; hicieron una actuación correcta, pero no ofrecieron, en ningún sentido, nada nuevo ni destacable, ni siquiera se trabajaron la estética, un factor bastante importante dentro de este género. Referente al sonido fueron más afortunados mejor que la banda a la que teloneaban, teniendo todos los monitores al mismo nivel y pudiéndose distinguir perfectamente todos los instrumentos y voz. Un espectáculo demasiado lineal y aburrido, con unas guitarras muy flojas y un calco de grupos como para los que abrían aquella noche.

ENSIFERUM

Era la hora del grupo más esperado, y los asistentes se iban acercando a primera fila, más bien al pie del escenario ya que no había habilitado foso para fotógrafos, sin dejar ni un hueco libre. La banda finesa saltó al escenario acompañados del tema que abre su último trabajo, "Blood is the price of glory" y con tan sólo ver ese principio de concierto ya veíamos que, durante dicha velada, el público iba a darlo todo durante el directo. El siguiente tema fue uno de su disco homónimo y, probablemente, el álbum de Ensiferum que más inadvertido ha pasado, "Token of time", y con el segundo tema ya se confirmaba que el sonido no era lo bastante bueno que podría ser, una voz casi inaudible y un sonido que variaba dependiendo de en qué parte de la sala te encontraras, menos afortunados que el grupo telonero. El siguiente tema fue uno de su segundo disco y puede que, el más valorado, la canción en cuestión era "Tale of revenge", la primera vez en la que se vio al público todavía más entregado, ahí se notó el feeling que desprende y el cariño que le tiene a la gente a su segundo trabajo, Iron, posiblemente con el que Ensiferum empezaron a ganar el éxito que tienen actualmente. Continuaron con "Ahti", de su último disco, un álbum que, después de escuchar sus temas en directo, nos damos cuenta de que no tiene absolutamente nada que envidiar a su predecesor, "Iron", unas composiciones increíbles y un sonido totalmente cuidado y muy trabajado.

El momento álgido llegó de la mano de su tema más coreado y al que deben estarle muy agradecidos, "Lai, lai hei", su himno, la gente no dejó de cantar la canción en ningún momento y puso todo de su parte, toda una fiesta entre otros, con cervezas en alto y algún que otro espontáneo que se subió al escenario por primera vez en toda la noche (hecho que se iría repitiendo). Seguramente eso mismo sea algo que de puntos positivos al concierto, un espectáculo no demasiado ágil ni original y un frontman bastante aburrido pero, aún así, todos los que se congregaron aquella noche en Apolo, recalcar que fue un público muy joven, dio lo mejor de sí a pesar de la monotonía y el mejorable sonido. Aún así, éstos vikingos supieron como, los que no habíamos valorado en su justa medida su trabajo "Victory songs", nos enganchemos a él y nos demos cuenta de que realmente se trata de un muy buen disco. Con temas como "Windrider" o "Treacherous gods" pudimos comprobar que su primer álbum tenía una muy ajustada calidad y que tiene mucho que envidarle a cortes de "Iron", que desprenden, incluso en directo, un feeling especial que para percibir todo el público y un sonido puramente Ensiferum.

A pesar de que la entrega por parte del público no fuera recíproca y hubo muy poca movilidad sobre el escenario, aunque se podría exceptuar a la teclista Emmi, visualmente la banda ofreció lo que todos esperábamos, maquillaje guerrero, a pecho descubierto y faldas con la bandera finlandesa, muy fieles a su argumento musical. Otro factor que suma puntos positivos a este espectáculo fue los coros, algo muy importante en este género y en este grupo y que, como todos sabemos, en directo no se suele dar importancia en demasía o, como mínimo, no se trabajan tanto como en estudio por la mayoría de bandas. Pero hicieron una excepción, no se utilizó playback ni samplers en ningún momento, todo un esfuerzo y buen hacer por parte de Sammi Hinkka y Markus Toivonen.

Tras un breve retiro del escenario de la banda que daría paso a los bises, y después de escuchar al público coreando el nombre del grupo, volvieron a escena con "Iron", y la sala Apolo se convirtió en la segunda "fiesta" de la noche después de la que se montó cuando tocaron "Lai Lai Hei". Incluso su frontman, Petri Lindroos, animó a toco el público allí congregado a que coreara las cuatro notas de teclado principales del tema. Los siguientes dos bises fueron dos temas de su primer álbum, "Guardians of Fate" y un hímnico "Battlesong", sin duda, un buen final pero que, como colofón, podría haber estado mejor y sido mucho más alocado y festivo un "Lai lai hei". Tratándose de una banda con el renombre que tienen hoy en día, nos esperábamos más de estos chicos, sobretodo más entrega, esperemos que la próxima vez su público sienta que desde el escenario la banda les devuelve toda la energía que desprenden por ellos.

Puntuación Everfrost: 55/100

Puntuación Ensiferum: 70/100

Fotos y texto: Tania “Nasty” Giménez

 
     
 
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