NILE: “Ithyphallic”

Sello: www.nuclearblast.de

Distribuidora: www.mastertrax.com

Web: www.nile-catacombs.net

Puntuación: 80/100
 
 

La obsesión de estos americanos por el antiguo Egipto roza lo enfermizo.

Disco tras disco, esta antigua civilización es su sello de identidad, dando forma a increíbles obras de auténtico Death Metal con carácter y personalidad.

En esta nueva entrega dan muestra de todo su potencial; desde temas a velocidades de vértigo a medios tiempos que se te incrustan en el cerebro y que invitan a que tu cuello no pare de moverse.

Con una magnífica intro que te sumerge en un mundo de oscuridad y antiguas culturas da comienzo el álbum, en el cual merece una mención especial George Kollias. Lo de este batería no tiene nombre. Se le puede tachar de ser, en ocasiones, algo lineal en su forma de componer, pero su increíble técnica no te deja indiferente, con uno de los bombos más rápidos del planeta (aspecto en el que parece superarse disco tras disco), y un blast beat perfecto que le convierte en un auténtico metrónomo humano.

El segundo tema “As he creates so he destroy” es, en mi modesta opinión, el temazo del disco, con un estribillo pegadizo y unas guitarras serpenteantes marca de la casa. Sin duda debería entrar a formar parte de su repertorio en directo.

Como en su anterior entrega, “Annihilation of the Wicked”, este nuevo trabajo cuenta con un tema de nombre interminable “Papyrus containing the spell to preserve its posesor against attacks from he who is in the water” que curiosamente es de los de menos duración del disco; detalle que parece hacer gracia al grupo.

Con “Rat of the dead” dan muestra de su habilidad al componer medios tiempos que llegan a una lentitud casi hipnótica.

Karl Sanders y Dallas Toler Wade destripan tema tras tema con un estilo inconfundible a las guitarras y repartiéndose los solos durante todo el disco; es el propio Dallas el que se vuelve a ocupar en esta ocasión de la grabación del bajo.

Con la instrumental “The infinity of stone” dan una pequeña tregua con unas claras influencias orientales tanto en la percusión como en los instrumentos de cuerda.

El disco lo cierra “Even the gods must die” tema que cuenta con su propia intro y que desemboca en un final en el que las guitarras aportan un sentimiento especial dentro de tanta brutalidad.

Sin duda otra gran obra en la carrera de Nile, que pondrá un listón muy alto a superar en su próxima entrega.

Realización: Álvaro Vaquero

 
 
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